Robar es malo
Los nísperos nunca fueron la gran ricura de las frutas, pero el hecho de que fueran robados los hacía deliciosos, quién lo va a negar. Las propiedades de los manjares no eran pa’l níspero, precisamente, menos pa’ los quinotos, que se pueden preparar en dulce, si es que te robás cien. Pero afanarlos era lo delicioso, no comerlos.
Está claro que, nunca, jamás en la puta vida, vamos a comprar nísperos ni quinotos a las verdulerías ni a las fruterías, fijate que nadie vende esas cosas en los costados de las rutas, no son frutas populares ni selectas, no cuajan en ningún equipo. Ni baratos ni caros.
Así que, digamos la verdad, esa gente que hace treinta años puso plantas de esas cosas en su patio, esperanzada en algo de prosperidad como quien apuesta al quini, hizo un proyecto que les salió como el culo. Siempre andarán a las puteadas porque les roban los frutos de esas plantas, unas plantas que nadie deseó, solamente en el segundo antes de robárselas, para después saltar a la vereda y salir corriendo como si hubiéramos detonado una bomba.
Y listo, una vez terminado ese operativo, ni te los comías a los nísperos, que calientes eran un asco. No podías caer a tu casa con unos nísperos afanados de la esquina de Obras Sanitarias, sabía todo el barrio que era el único lugar donde había nísperos, entonces, no seamos boludos, no podíamos llegar casa con eso, fijate cómo ya de chiquitos aprendimos a descartar todo lo que podía traer quilombos de moral.
Pero afanarlos siempre daba gusto, como seguramente debe considerarse orgásmico el momento en que se roba un banco, pero no puedo asegurarlo, no sé, la verdad que hace tanto que robé el último que no puedo recordarlo con detalles.
Pero ya fue, es parte del pasado, un lindo pasado. Pasado solamente, tan poco y tan mucho eso.
¿Cómo le decimos ahora a robar películas y discos de Internet? ¿Eh? Guarda con eso, eh, porque ahora todos se hacen los vivitos y nadie dice que roba, pero al sitio más grosso de cine y series lo miramos todos, al menos con amigos vemos eso, y aprovecho para recomendarlo a cada uno de los seres humanos que se re copan conmigo, loco, por eso.
Mi amiga La Pety me dijo que le da bronca que haya gente que sabe cómo y de dónde bajarse cosas y no te pase el dato, y que después te diga que cómo puede ser que no la viste a tal peli, qué lástima. Esa gente se encanuta la onda, una onda que perderá con el tiempo si no ayuda a los discapacitados de tecnología, como lo fui yo, que, desde que aprendí todo el tema de la bajación, no paro de pedirle a la gente que se haga feliz mirando estas cosas. Por eso estoy de acuerdo con mi amiga, que además es la novia de Fede, un chabón que re merece que le digamos vení, mirá, entrá acá Fede y mirate estas series que explotan, es re fácil.
Entonces copensé, men, compartan entre ustedes las páginas de Internet que están que explotan de lindas, porque si nos recomendamos así las cosas lindas, la vida puede ser más piola entre todos.



